Alerta por calor extremo en el Mundial 2026: los riesgos para los jugadores
Las autoridades advierten que las altas temperaturas podrán afectar el desempeño de los jugadores en la próxima Copa del Mundo.
A pocas semanas del inicio de un nuevo Mundial, crece la preocupación por las condiciones climáticas que habrá principalmente en Estados Unidos. Los meteorólogos advirtieron que durante la Copa del Mundo podrían registrarse olas de calor extremo, tanto para los jugadores como para los hinchas. Frente a este escenario, la FIFA ya definió una serie de medidas para reducir los riesgos y evitar la exposición a las altas temperaturas.
El Mundial 2026, que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá, ya genera expectativa en todo el mundo. Pero además de la pasión futbolera, también aparece una preocupación creciente: las altas temperaturas que podrían afectar el desarrollo del torneo.
Desde la FIFA advirtieron que, por la planificación del calendario y el impacto de fenómenos climáticos como El Niño, esta Copa del Mundo podría convertirse en la más calurosa de la historia.
Frente a este panorama, la FIFA aseguró que trabajó en la elección de horarios y sedes para reducir el impacto del calor. Los partidos programados al mediodía o durante las primeras horas de la tarde se jugarán en ciudades con climas más moderados, como Seattle y Toronto, o en estadios techados y con aire acondicionado, como los de Houston, Dallas y Atlanta.
El antecedente más cercano es el Mundial de 1994, también organizado en Estados Unidos y recordado como el más caluroso de la historia. En aquel torneo, muchos partidos se jugaron al mediodía para beneficiar las transmisiones televisivas en Europa, una decisión que obligó a los futbolistas a competir bajo temperaturas extremas que, en ciudades como Dallas, Orlando y Pasadena, superaban los 35°C.
El encuentro entre México e Irlanda, disputado en Orlando, todavía mantiene el récord del partido más caluroso en la historia de los Mundiales: se jugó con una temperatura de 41°C.
El calendario incluye varias sedes ubicadas en el sur y centro de Estados Unidos, regiones donde durante el verano las temperaturas suelen pasar los 38°C y se combinan con altos niveles de humedad. Ese escenario aumenta el riesgo de golpes de calor y cuadros de deshidratación.
Si bien la FIFA apuesta a reducir el impacto con una mejor distribución de horarios y estadios, los especialistas no descartan que puedan darse jornadas con condiciones climáticas extremas durante el torneo.
la FIFA prepara distintas medidas para reducir la exposición al calor tanto de los jugadores como de los hinchas. Los partidos programados en los primeros horarios del día se jugarán en ciudades con temperaturas más moderadas o en estadios que cuentan con sistemas de refrigeración y aire acondicionado.
Además, se analiza flexibilizar las pausas de hidratación durante los encuentros y reforzar los controles médicos para detectar rápidamente síntomas de agotamiento por calor.
Desde la FIFPRO, el sindicato internacional de futbolistas, advirtieron que las temperaturas extremas pueden afectar el rendimiento físico y mental de los jugadores,además de aumentar el riesgo de lesiones y golpes de calor.
Por ese motivo, varias selecciones ya comenzaron a estudiar cambios en sus entrenamientos y en la preparación física. Incluso algunos equipos evalúan llegar antes a las sedes para que los futbolistas puedan adaptarse mejor a las condiciones climáticas. (Fuente: Mitre)

