Radiación, 5G y antenas: un especialista advirtió sobre síntomas y cuidados para reducir la exposición
En diálogo con HQES por DiamanteFM, el ingeniero Román Balla habló del despliegue de antenas, el uso cotidiano del celular y del Wi-Fi, y detalló qué señales del cuerpo pueden estar asociadas a la sobreexposición a campos electromagnéticos.
La entrevista abordó el avance de la tecnología 5G, el crecimiento de infraestructura inalámbrica en zonas urbanas y los posibles efectos que, según sostuvo el especialista, podría generar la exposición prolongada a estas radiaciones.
QUÉ ES 5G Y POR QUÉ SE INSTALA MÁS INFRAESTRUCTURA
Balla explicó que “5G” refiere a una nueva generación de conectividad impulsada, según su descripción, por la necesidad de transmitir mayor cantidad de datos y conectar cada vez más dispositivos.
En ese contexto, señaló que el despliegue actual implica más antenas dentro de las ciudades, muchas veces instaladas en luminarias u otros soportes urbanos que pasan desapercibidos.
“Antes teníamos antenas cada varios kilómetros; hoy se instalan paneles cada cien metros en algunas ciudades”, sostuvo.
“DISTANCIA Y TIEMPO DE EXPOSICIÓN”
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la relación entre cercanía y permanencia frente a las fuentes emisoras.
“Siempre es distancia y tiempo de exposición”, remarcó Balla en varias oportunidades.
Según explicó, cuanto más cerca se está de la fuente y mayor es el tiempo de permanencia, mayor sería la exposición del organismo.
CELULAR, WI-FI Y HÁBITOS COTIDIANOS
El especialista indicó que hoy el teléfono móvil se utiliza principalmente para transmisión de datos y advirtió sobre el contacto prolongado con el cuerpo.
“Si llevás el celular todo el día en el bolsillo o pegado a la cabeza, estás irradiando constantemente esa zona”, afirmó.
También mencionó el crecimiento del Wi-Fi domiciliario y recomendó, como medida preventiva, apagar el router durante la noche o reducir tiempos de uso cuando sea posible.

LA COMPARACIÓN CON EL MICROONDAS
Uno de los pasajes más contundentes fue la comparación con determinadas frecuencias utilizadas en hornos microondas.
“El microondas trabaja en 2,4 GHz, que es una de las frecuencias en las que también trabaja la telefonía y el Wi-Fi”, explicó.
Y agregó: “Nuestro cuerpo es 80% agua. Esas frecuencias hacen vibrar la molécula del agua. No estamos dentro de un microondas, pero la exposición es constante y prolongada”.
ANTENAS EN ZONAS POBLADAS Y ESCUELAS
Consultado por la instalación de antenas cerca de establecimientos educativos, Balla sostuvo que con el paso de los años se habilitó mayor colocación dentro de las ciudades.
“Antes estaba prohibido poner antenas cerca de hospitales y escuelas. Después se modificaron las normas y empezaron a instalarse dentro de las ciudades”, señaló.
También indicó que, según su postura, las emisiones pueden variar en intensidad: “Hay momentos en que las antenas elevan la potencia y eso puede desencadenar episodios repentinos”.
SÍNTOMAS QUE, SEGÚN INDICÓ, PODRÍAN ADVERTIR SOBREEXPOSICIÓN
Entre los signos que enumeró como posibles indicadores de exposición elevada mencionó:
- Dolores de cabeza frecuentes
- Mareos y pérdida de memoria reciente
- Zumbido en los oídos (tinnitus)
- Despertares nocturnos, especialmente a la madrugada
- Problemas digestivos recurrentes
- Taquicardias y arritmias
Además, describió lo que denominó “efecto ruló”: “En pruebas se vio que los glóbulos rojos se apelotonan tras la exposición. Eso implica menor transporte de oxígeno celular”.
Ante estos cuadros, recomendó evaluar el entorno, identificar posibles fuentes cercanas y reducir tiempos de permanencia en esos espacios.

ESTUDIOS Y AUMENTO DE ENFERMEDADES
Durante la charla, el ingeniero mencionó investigaciones realizadas desde los años 90 en países europeos. “En algunos estudios los casos de cáncer cerebral se cuadruplicaron y quintuplicaron con el paso de los años”, sostuvo.
En ese sentido, agregó: “Hoy lo normal es que alguien tenga un problema de salud. Hace 30 años eso no era así”.
IMPACTO EN EL AMBIENTE
Balla también sostuvo que la exposición podría afectar al entorno natural. “Hay especies de árboles que se secan de arriba hacia abajo cuando están cerca de antenas”, indicó.
Asimismo, afirmó que la colocación de antenas cerca de colmenares podría alterar el comportamiento de las abejas: “Pueden desorientarse y no volver a la colmena”.
UNA MIRADA CRÍTICA SOBRE EL SISTEMA
En el tramo final, el ingeniero vinculó el aumento de enfermedades con el modelo sanitario actual.
“La industria farmacéutica es una de las grandes beneficiarias de este sistema”, afirmó.
Y concluyó: “Hoy lo normal es estar enfermo, cuando eso debería ser lo anormal”.
Al cierre, se informó que Román Balla realiza mediciones de campos electromagnéticos y controles domiciliarios, asesorando sobre niveles de exposición y posibles medidas de mitigación en viviendas y espacios de trabajo.
Para consultas o coordinación de evaluaciones técnicas, se puede contactar con el profesional al 3434613879 .

