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Bienestar animal y tradición: “Un caballo de jineteada no es compatible con el maltrato”

Días atrás por DiamanteFM, el veterinario Rodrigo Ponti quien colabora permanentemente con la comisión de jineteada, se refirió a la organización de la misma, el bienestar animal y los controles sanitarios, en la previa del inicio del Festival Nacional de Jineteada y Folclore, cuya primera noche tuvo que ser suspendida minutos después del acto de apertura por mal tiempo.

Suspendieron la primera noche del Festival de Jineteada y Folclore por el clima

En la antesala del Festival Nacional de Jineteada y Folclore de Diamante, y a la espera de la continuidad del evento tras la suspensión de la primera noche por las condiciones climáticas, días atrás el veterinario Rodrigo Ponti, colaborador de la Comisión de Jineteada, brindó definiciones clave sobre la preparación del festival, el cuidado de los caballos y el valor cultural de esta disciplina, en una entrevista realizada en el programa HQES de DiamanteFM.

Ponti explicó que la jineteada es el resultado de un trabajo que se extiende durante todo el año, con reuniones, planificación y recorridas por distintos festivales del país. “Las charlas y el armado de la organización comenzaron allá por febrero, para llegar al festival de la manera más ordenada posible”, señaló, y remarcó la gran expectativa que genera Diamante a nivel nacional, con consultas de jinetes, tropilleros y visitantes de distintas provincias y países limítrofes.

Durante la entrevista hizo una aclaración sobre una confusión frecuente en torno a la actividad. “En Diamante no se hace doma, se hace jineteada”, afirmó. En ese sentido, explicó que la doma apunta a amansar un caballo para el trabajo rural, mientras que la jineteada es una prueba deportiva y de destreza criolla, donde el jinete debe mantenerse sobre el animal durante un tiempo determinado según la categoría. Los caballos utilizados son seleccionados especialmente para esta disciplina.

En cuanto a la magnitud del evento, el veterinario indicó que el festival congrega alrededor de mil caballos, entre reservados, animales de trabajo y desfile, con más de veinte tropillas entabladas y cerca de 150 montadores, lo que implica una logística compleja y una coordinación permanente por parte de la comisión.

Desde el punto de vista sanitario, Ponti remarcó que todos los caballos deben contar con libreta sanitaria al día, análisis de anemia infecciosa equina y las vacunaciones obligatorias contra encefalomielitis e influenza equina. “Cada caballo es revisado de manera individual antes de cada noche; si no está en condiciones, no participa”, subrayó.

Respecto a las críticas por un supuesto maltrato animal, Ponti fue contundente. “La jineteada es una actividad discutida, pero hoy se realiza bajo estrictos protocolos de bienestar animal”, aseguró. En ese marco, explicó que los controles están avalados por organismos oficiales y por el Colegio de Médicos Veterinarios, y que el equipamiento es supervisado de manera permanente. “Las espuelas son provistas por la comisión, están limadas y controladas constantemente; el año pasado se hicieron más de 350 montas y no hubo ningún caballo lastimado”, remarcó.

Además, destacó que los caballos de jineteada reciben cuidados durante todo el año y representan una inversión muy importante para sus criadores. “Un caballo de jineteada tiene que ser manso abajo y bravo cuando sale del palenque. Eso no es compatible con el maltrato”, afirmó, reforzando la defensa de la actividad.

Finalmente, Ponti destacó que el Festival de Diamante se caracteriza por ser una fiesta familiar, con un público conocedor de la jineteada y de la tradición criolla. “Cuando hay una monta buena, el público no necesita que le pidan aplausos, sabe lo que está viendo”, expresó, y señaló que ese conocimiento y respeto por la actividad es uno de los rasgos que distinguen al festival a nivel nacional.

VIDEO ENTREVISTA: