Barrancas en Diamante: científicos propusieron al municipio monitorear movimientos del suelo tras detectar desplazamientos
El doctor en Ciencias Geológicas e investigador del CONICET, Ernesto Brunetto, confirmó que desde el sector científico ya presentaron ante el municipio de Diamante una propuesta para monitorear posibles movimientos del suelo en la zona de barrancas de la ciudad.
Según explicó durante una entrevista en DiamanteFM, la iniciativa contempla la colocación de más de 20 mojones desde Puerto Viejo hasta el camping municipal para realizar mediciones periódicas con GPS de alta precisión y detectar desplazamientos antes de que ocurran nuevos derrumbes.
“El monitoreo es fundamental”, sostuvo Brunetto, quien aseguró que estudios realizados en Diamante y Santa Elena ya habían detectado movimientos de arcilla antes de algunos deslizamientos registrados en la ciudad.
“Se veían las flechas hacia donde se iba moviendo la arcilla. Lo medimos antes de que se cayera la calle Catamarca y se cumplió la tendencia que mostraba el GPS”, afirmó el investigador.

Brunetto explicó que el fenómeno de desbarrancamiento tiene una base natural vinculada a la erosión del río Paraná, aunque aclaró que distintas actividades humanas pueden acelerar esos procesos. En ese sentido, señaló que durante años se creyó que el principal problema estaba en la parte superior de las barrancas, producto de filtraciones, lluvias y pérdidas de agua.
Sin embargo, los estudios posteriores a los derrumbes de 2018 permitieron modificar esa mirada. “El problema más grave estaba ocurriendo abajo”, indicó el geólogo, al explicar que debajo de la ciudad existe una extensa capa de arcilla que, cuando se satura de agua, pierde resistencia y comienza a desplazarse.
Según detalló, esas arcillas pueden comportarse casi como un material viscoso, generando movimientos que terminan provocando desprendimientos en la parte superior de la barranca. Incluso remarcó que la ciudad está asentada sobre esa base geológica. “Estamos parados sobre arcilla”, resumió.
El investigador también explicó que las grandes crecidas y posteriores bajantes del río Paraná generan condiciones que pueden agravar el problema. En ese sentido, advirtió que, ante posibles eventos intensos de El Niño y futuras crecidas, “hay que estar alerta” durante los próximos meses.

Además, señaló que el proceso continúa activo en distintos sectores de la ciudad, especialmente en zonas como Puerto Viejo, el Parque Paz Carrera y el área de Puerto Nuevo, donde se siguen observando movimientos del terreno.
Durante la entrevista, Brunetto sostuvo además que las obras de estabilización de barrancas deben replantearse a partir de los nuevos estudios científicos. Consideró que no alcanza solamente con reforzar la parte superior, sino que ahora también debe analizarse cómo actuar sobre las capas de arcilla que se desplazan por debajo.
Finalmente, remarcó la importancia de sostener investigaciones y monitoreos permanentes para anticipar riesgos ambientales y urbanos, aunque advirtió sobre el complejo contexto que atraviesa actualmente el sistema científico nacional por la falta de financiamiento y la pérdida de personal especializado. (HQES)

