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A 20 años del Cristo Pescador, un símbolo que se alzó desde la fe y la comunidad en Diamante

La imponente escultura que domina la barranca fue inaugurada tras meses de trabajo colectivo y se convirtió en uno de los íconos espirituales de la ciudad.

Este 26 de marzo se cumplen 20 años de la inauguración del Cristo Pescador, una de las imágenes más representativas de Diamante, emplazada en el parque del Centro Promocional “San Roque”. La obra, de 12 metros de altura, se erige sobre la barranca como un símbolo de fe, identidad y compromiso comunitario.

Según reconstruye el historiador Ricardo Brumatti en sus efemérides diamantinas, la inauguración en 2006 marcó un momento especial para la ciudad, no solo por la magnitud de la escultura sino por el proceso colectivo que la hizo posible. Durante nueve meses, la comunidad religiosa del Centro San Roque —perteneciente a la Congregación Misioneras Siervas del Espíritu Santo— trabajó junto a la Municipalidad de Diamante y con el aporte del gobierno provincial y distintas instituciones.

El acto inaugural convocó a miles de diamantinos y contó con la presencia del entonces obispo Mario Maulión y el presidente municipal Juan Carlos Darrichón, además de autoridades provinciales y locales, en una jornada cargada de significado espiritual.

La obra fue realizada por el ingeniero y artista santafesino Andrés Mirwald, de reconocimiento internacional. Su trayectoria fue destacada en el decreto municipal Nº 244/05, que declaró al monumento de Interés Municipal, resaltando incluso que una de sus pinturas forma parte del patrimonio del Museo del Vaticano.

Durante la ceremonia, Mirwald entregó la escultura a la hermana Myria, responsable del Centro San Roque, quien expresó su agradecimiento a toda la comunidad. En sus palabras, resaltó el valor simbólico de la imagen: un Cristo que bendice y arroja la red, recogiendo las súplicas de los fieles.

Uno de los momentos más significativos fue la bendición realizada por monseñor Maulión, que incluyó la colocación en el interior de la imagen de un cofre con reliquias de santos, tierra de Tierra Santa y agua de Lourdes y Fátima. Además, el Cristo guarda en su interior cuadernos con nombres, intenciones y cartas de los fieles, reforzando su vínculo con la comunidad.

A dos décadas de su inauguración, el Cristo Pescador continúa siendo no solo una referencia visual en la barranca diamantina, sino también un espacio de encuentro espiritual y memoria colectiva. (HQES)